Recorrimos Port Elizabeth (Nelson Mandela Bay se llama ahora en verdad) de día. Nos gustó mucho, pero había muchísimo viento.
Almorzamos en un lugar muy lindo, con vista al mar, y después partimos hacia Plettenber Bay, metiéndonos ya en lo que se denomina "Ruta Jardín", que es, básicamente, la ruta N2, en el tramo que une el Tsitsikama National Park y Ciudad del Cabo.
Tiene unos paisajes espectaculares, de esos cuya belleza absoluta es imposible capturar en una foto. Es impresionante la ausencia total del llano. Justo en la costa, donde termina el mar, arrancan las montañas.
Al transitarla, uno va cruzando una cantidad innumerables de puentes que pasan por arriba de pequeños ríos que desembocan en la última -o la primera- parte del Océano Índico, formando cañones serpenteantes entre las montañas que son realmente imponentes.
Paramos en uno de los primeros pueblos que se llama Plettenberg Bay. Aquí arranca nuestra nueva premisa: un asado en cada pueblo.
En el hostel donde paramos había 2 chicos y una chica sudafricanos, de Ciudad del Cabo, que nos pasaron algunos datos de su ciudad para sacarle el mayor jugo posible a nuestra estadía ahí.
El pueblo, una especie de Pinamar. De noche: nada. Esto nos viene bien para levantarnos temprano y recorrer la ruta de día, que es en el momento en que más se disfruta, obviamente.
De todas formas encontramos un bar, casi vacío, pero regresamos temprano. Estábamos muy cansados.
Al otro día nos levantamos, preparamos unos mates y nos fuimos a uno de los puentes, en donde pusieron un Bungy Jumping, el más alto del mundo desde un puente. El loco de Dani quiere tirarse, pero dijo que "hoy no era el día". Marcelo y yo estamos demasiado aferrados al suelo y a la vida como para intentarlo :D
De ahí partimos a Sedgefield. Un lugar hermoso. Estuvimos desde las 13 horas en la playa. Jugamos al fútbol, yo caminé un rato hasta la punta de la bahía. Cuando volví los chicos se fueron a correr -mis convicciones son muy fuertes: nada de ejercicio en vacaciones :D
Lamentablemente el agua demasiado fría y no se prestaba para el chapuzón.
Vimos el atardecer en la playa y después decidimos quedarnos en el pueblo porque nos gustó mucho.
Hasta nos olvidamos del partido de los brasileros!!! Cuando llegamos y nos enteramos de su derrota, saltamos de alegría.
Encontramos un hotel espectacular. Un cuarto y un baño para cada uno. Cocina, heladera, microondas... de todo!!! Así que pude roncar tranquilo, sin que me tiren zapatillas por la cabeza ni que me recriminen nada en la mañana.
Dani se mandó un pollito a la parrilla, con unos morrones bárbaros, y Marcelo hizo una picada como las que les hace a las minas europeas en España.
Vimos Uruguay - Gana mientras cenábamos. Muy relajados.
Nos levantamos a las 6 y nos fuimos para Ciudad del Cabo, para ver el partido. Llegamos medio con lo justo. Estacionamos y nos fuimos caminando a la cancha junto a una multitud. Fuimos visitantes más que nunca. Y fuimos un desastre en la cancha. Una verdadera pena.
De todas formas, para verle el lado bueno a la derrota, ahora no tenemos que gastar más dinero en viajes (vuelos, nafta, etc.) ni en entradas. Además estamos un poco más relajados.
Conseguimos un hostel en Muizerber, un pueblo que está a unos 30 km. de Ciudad del Cabo. Es barato y el manager es un viejo muy interesante. Nosotros lo bautizamos "Teniente Dan", en honor al militar minusválido de la película Forrest Gump
Nos contó que está escribiendo un libro, sobre un núnero, una constante, que parece que une a todas las constantes de los átomos... y dice que va a ganar el Premio Nobel con eso...
Un genio!
Salimos el lunes 5 a la mañana hacia el lado sur de la península donde está Ciudad del Cabo. En un pueblito llamado Simon's Town se pueden ver caminando por todos lados a los pingüinos africanos. Muy simpáticos, aunque algo asustadizos.
De ahí nos fuimos para Stellenbosch, una ciudad donde hay una universidad muy importante, y de paso pasamos por algunas bodegas y compramos algunos vinos para tomar a la noche.
Una de las bodegas tenía un hotel y un paisaje alucinante. Otra de las bodegas tenía un zoológico... medio raro, pero bueno, hay que sacar plata...
Terminamos el día en un pueblo llamdo Hermanus, y para completar el avistaje de animales, vimos ballenas!!!
La verdad que no lo podemos creer. Lamentablemente la foto de la ballena está en la cámara de Dani y necesitamos un programita para poder ver esas fotos, así que estarán próximamente a disposición de todos.
Hola Lean, ¡¡¡Espectacular todo lo que contàs!!! Se vè que lo estàs pasando bien a pesar de la derrota, pero no importa: el fùtbol siempre dà revanchas. En el pròximo mundial nos va a ir mejor, ya vas a ver. Mucha gente aquì continùa viendo el blog todos los dìas, como una novela de TV. Sigan asì y divièrtanse todo lo que puedan. Te mando un beso y a tus nuevos amigos tambièn (TRAÈ AMARULA). Chau. Pà
ResponderEliminarQue buen viaje capo!!. Lástima lo de Argentina, los Alemanes nos tienen de hijos. Pero no importa, acordate que en un mes arranca el campeonato y vamos a ir a la cancha a ver a la academia!. Disfrutá lo que te queda y alentá por la celeste!!. Un abrazo grande!
ResponderEliminarDale Lean, subi novedades!!!!
ResponderEliminarAca en Haedo estamos como loco leyendo tus anecdotas!!!!
Acordate, subi algo de Rugby, que ahi esta muy metido en la cultura
Abrazo Grande
El Negro
Ganaron los gallegos hijos de puta.
ResponderEliminarSolo tu vuelta me va a hacer sentir mejor, cabeza !
Te esperamos.
Jorge