Efectivamente,
el miércoles a la noche salimos con la gente del hostel. Juntamos
unas 12 personas y nos fuimos en taxis a un bar del cual no me
acuerdo el nombre pero estaba bueno, especialmente por la música,
que era brasilera, toda de la época de la MPB. Los precios eran
razonables y ya empezaron a correr las primeras caipiroshkas.
Volvimos
y me quedé dormido en un puf del comedor del hostel cosa que les
facilitó la tarea de encontrarme a Nacho y a Fede cuando llegaron a
la mañana. Parece que Nacho me reconoció por los ronquidos, que se
escuchaban desde la recepción.
Ya
eran las 7 u 8 de la mañana cuando llegaron los chicos, así que nos
quedamos despiertos, desayunamos y a eso de las 10 ya estábamos
listos para empezar el día.
Fuimos
al centro de San Pablo. Quisimos entrar al Edificio Italia, que es
una torre desde donde se puede ver toda la ciudad, pero solo abre de
15 a 16, así que no pudimos subir. Hicimos una caminata de una hora
hasta la Avenida Paulista, el "microcentro" de San Pablo y
ya de ahí nos tomamos el subte para ir para la cancha.
Al
fin y al cabo se empezó a vivir el mundial. Los brasileros estaban
todos con sus camisetas y las calles eran ríos amarillos.
Paramos
en un bar a almorzar y tomar algo y después, ya un poco entonados,
nos fuimos para la entrada. La misión era conseguir entradas para
los chicos, pero fue imposible. Ni siquiera se vendían. Así que en
ese momento nos separamos y yo entré a la cancha.
Como
siempre, el show de la inauguración... ni fu ni fa. El Arena
Corinthians parece estar en buenas condiciones y excelentemente
preparado para la situación. Tenía una de las entradas más
baratas, así que antes de ir a mi lugar me acerqué a la cancha,
esperé que salgan los equipos a calentar y saqué algunas fotos.
Aunque
estaba bastante arriba, se veía muy bien y pude disfrutar del
partido, aunque los brasileros en masa son bastante pesados. Me
sorprendió cómo toda la cancha cantaba contra Dilma y cómo se
agarraron a piñas entre ellos, 3 veces, en distintas partes de la
tribuna.
Terminó
el partido y con él la ilusión de que los croatas les saquen un
puntito. Volví al punto de encuentro, el bar donde habíamos ido
antes del juego, y me encontré con Nacho y Fede que me habían
sacado varios cuerpos de distancia con la cerveza. Fede se quedó
dormido y Nacho estaba hablando con todos los brasileros que había.
Inicreíblemente,
a pesar de la cantidad de gente, volvimos muy rápido. Nos bañamos,
pedimos unas pizzas y planeamos la noche. Lamentablemente no pudimos
cumplir los planes porque después de comer estábamos los 3
fundidos. Los chicos se durmieron ahí mismo, en el sillón, y yo me
fui a intentar conseguir entradas para el partido con Bosnia para
todos los que les falta. Me quedé charlando con dos mejicanos y un
colombiano y después me fui a dormir.
Ahora
escribo esto desde un bondi que nos está llevano de San Pablo a Río
de Janeiro. Calculo que al momento de actualizar el blog ya va a
estar casi toda la banda unida en Río, disfrutando de unas
cachacinhas en Copacabana.
Como siempre una genialidad... disfruto como si estuviera ahí con vos.
ResponderEliminarSegui pasandola barbaro eh!!...
Abrazo!!
Me encanta Lean como siempre! A seguir disfrutando!
ResponderEliminarVAMOS ARGENTINA!
Meli A.